miércoles, 15 de octubre de 2008

Variacion de las Especies




Darwin obtuvo una maestría de artes en la teología y después viajó por 5 años en un barco como naturalista. Hizo observaciones de animales como pinzones y concibió la idea de que esas aves vinieron de un ancestro común, desde el cual ocurrieron las variaciones en picos. El extendió la idea de variación entre especies a la idea de que una especie puede convertirse en una especie superior hasta gradualmente desarrollar toda la vida desde el ameba hasta el hombre. Cuando murió en 1882 su teoría había sido esparcida por todo el mundo, aunque el mecanismo de cómo puede funcionar la evolución no fue claro.
Durante el mismo período, un monje en europa, Gregorio Mendel, estaba haciendo experimentos en plantas y observando que las distribuciones de características correspondieron a leyes matemáticas y eran predecibles. Las características genéticas se pasan de una generación a otra, y aunque no se muestran en una generación, se pasan a otra y vuelven a mostrarse según leyes matemáticas de probabilidad. Vemos que las características se preservan según la información genética en los ancestros. Estas observaciones nos hacen maravillar de la sabiduría del creador que dijo, "Produzca la tierra hierba ... que dé su fruto según su género, que su semilla esté en él..." Mendel murió en el año 1884 sin recibir mucho reconocimiento.
Una especie es una clase que tiene un equipo de genes en común. Es extremadamente difícil hacer cruces entre especies porque los genes de una clase no tienen el acoplamiento básico mutuo necesario para cumplir el cruce. Por eso, y por las leyes genéticas, las especies tienden a preservarse como son, y no hacer ramas a un nuevo tipo de vida.
En el año 1886, un holandés, Hugo de Bries, descubrió algunas plantas con características completamente nuevas. Encontró que acontecen algunos cambios que alteran la información genética. Llamamos estos cambios mutaciones y este desubrimiento aparentemente salvo la teoría de la evolución de las leyes de Mendel, las cuales indican variación entre especies, pero no la aparición de nuevas características.
¿Por qué vienen las mutaciones? Vienen de varias fuentes, pero una principal es de los rayos X. Hoy se usan los rayos X para inducir mutaciones para cambiar las características de flores para obtener colores diferentes. Pero ¿en verdad se mejoran los organismos por estas mutaciones? La respuesta firme es: ¡No!
Los científicos han hecho estudios de mutaciones a moscas que reproducen rapidamente y han concluído que, aunque son muy útiles para estudiar, todas las mutaciones son dañinas al organismo. Las moscas que han resultado por inducir mutaciones ni son hábiles para vivir afuera de la protección del laboratorio.
La teoría de evolución, llamada neo-Darwinismo, que combina las ideas de Darwin (quien dijo que toda la vida viene de un ancestro común) con la ciencia de la genética y las mutaciones, sugiere que nuevas especies han evolucionado por mutaciones que han producido un cambio beneficial. Aunque todas las mutaciones que se observan son dañinas, se sugiere que un porcentaje pequeño pueden ser positivos al organismo. De ahí, se sugiere que la selección natural puede seleccionar y preservar esas características positivas.
Pero, esa idea ignora que una nueva característica (como el comienzo de un ojo en un lombriz) sería un impedimento al organismo hasta que sea completamente formado. Entonces, una mutación que hubiera comenzado a formar un ojo podría ser eliminado por la selección natural como un defecto. La selección natural no puede distinguir entre cambios que serían positivos y ellos que serían negativos. La selección natural, entonces, impede el cambio, sea el cambio ascendiente o descendiente, y tiende a preservar la especie como es.
Entonces la información científica indica que, sí se puede ver variación entre el grupo de genes de una especie, pero la variación no puede salir del grupo para formar una nueva especie. Los fósiles confirman esta predicción. Darwin llamó al registro fósil, "la objeción más seria" contra su teoría. Si la evolución fuese la verdad, debíamos encontrar millones de fósiles que muestre cómo cambiaron un tipo de organismo al otro. Para tener el apoyo que la teoría de evolución requiere, siempre han faltado millones de formas transicionales entre géneros y todavía faltan. Es como si hubieran grandes lagunas entre géneros de organismos sin connección entre ellos. La vida está compuesta de muchos "árboles" con varios ancestros. No puede ser un solo "árbol" de la vida como propuso Darwin.
Al fin de su vida, Darwin estaba lleno de dudas y frustrado por sus propias teorías, todavía con muchas preguntas sobre las grandes cuestiones de la vida. La evidencia de la ciencia, en el tiempo de Darwin, y todavía en nuestro tiempo moderno, apoya a la declaración de Dios en la Biblia: "Produzca la tierra seres vivientes según su género ... Y fue así... Hagamos al hombre a nuestra imagen... varón y hembra los creó... Y fue así. Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera."
Pero, la historia no termina así. El hombre que Dios creó para tener comunión con El, decidió irse por su propio camino. Por hacer eso, el hombre trajó juicio sobre él y sobre la creación. Ya la creación es solamente bueno en pequeña manera. Vemos malos tiempos, enfermedades, la violencia y crueldad. Esas cosas molestaron a Darwin y por eso tuvo dificultad en creer en el Creador. Pero ¿quién tiene la culpa por eso? Dios no la tiene.
El hombre pecaminoso es responsable por no obedecer y por traer la maldición de Dios sobre la creación. Dios no quiso el mal y no quiere el mal que vemos en el mundo. Nos dice, "¿Quiero yo la muerte del impio? ... no quiero la muerte del que muere." (Ezekiel 18:23, 32) Un día, Dios va a devolver la creación a su estado original. "Porque he aquí yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado... El lobo y el cordero serán apacentados juntos... No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte." (Isaías 65:17, 18, 25) Ese plan de restauración empieza con arreglar el problema central, el pecado en el hombre.
El hombre natural no solamente desobedece a Dios. También desobedece a su propia conciencia. "No hay quien haga lo bueno, no hay siquiera uno." (Romanos 3:12) "... la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro." (Romanos 6:23) Dios es un buen médico. Con el diagnóstico viene la solución: "... si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo." (Romanos 10:9) Hay una oportunidad más. ¿Vamos a seguir nuestro propio camino a la muerte eterna, o vamos a confiar en nuestro Creador y seguirle a la nueva creación?.